jueves, 10 de julio de 2008

La Neurogastroenterología, disciplina que comunica al cerebro con el estómago

Reacciones emocionales influyen en el funcionamiento del aparato digestivo
Los estudios de las relaciones personales del individuo experimentadas desde la infancia son elementos esenciales para determinar las causas de las dolencias gastrointestinales, originadas por el síndrome de intestino irritable


María José Aguilar
mjaguilar5@gmail.com

Desde hace 15 años surgió una ciencia en la Medicina que establece las relaciones que existen entre las emociones y el organismo y como éstas pueden llegar a afectar al cuerpo humano, se trata de la Neurogastroenterología. Además, explica la presencia de neuronas en el aparato intestinal, así como en el cerebro que son capaces de provocar crisis, o cualquier otro síndrome que afecta al individuo, reconociendo como una de los principales al síndrome de intestino irritable.

Es así como el Gastroenterólogo Carlos Páez, explicó en rueda de prensa con estudiantes de Comunicación Social de la Universidad de Los Andes- Táchira, que existen dos tipos de cerebros, “uno considerado como el Sistema Nervioso Enteral, que se caracteriza por la relación del cerebro y aparato digestivo, y el Sistema Nervioso Central, que sería el cerebro con las emociones”.


Páez continuó explicando que el Sistema Nervioso Enteral está constituido por mayores cantidades de neuronas con respecto a el Sistema Nervioso Central, e igualmente se encarga de producir movimientos simétricos en los intestinos, sin embargo, cuando la persona presenta problemas emocionales estos movimientos se descontrolan con “contracciones intestinales asimétricas”, señaló.


Este funcionamiento irregular en el aparato digestivo ocasiona el síndrome de intestino irritable que según Páez es una de las principales dolencias que se manifiestan en la Neurogastroenterología, donde se observan diarreas, o estreñimiento, con dolor y trastornos de ansiedad, que no necesariamente se debe solamente a un problema estomacal producido por una mala ingesta de alimentos, sino por comportamientos emocionales que repercuten negativamente en esta parte del cuerpo.

“La mente controla nuestras emociones, reaccionamos de acuerdo al ambiente, controlando nuestra existencia”, indicó Páez. Por ello, las emociones intervienen directamente en el organismo de la persona, manifestándose en crisis como cansancio, insomnio, ansiedad, falta de concentración, o pérdida de la memoria, y a su vez ulceras, gastritis, hipertensión, y gases.

Estas manifestaciones son consideradas como enfermedades psicosomáticas, que la Neurogastroenterología las reconoce a través de la comunicación con el paciente. Para ello, Páez comentó que para hallar el diagnóstico preciso se debe realizar “una historia psicobiográfica, que se refiere a buscar aspectos de la infancia que se encuentren reflejados en la edad adulta, y que pueden ser considerados traumas emocionales, tal como ser víctima de un abuso sexual”.
Los traumas emocionales generan trastornos de ansiedad, fisiológicos y cognitivos como las conductas compulsivas de las personas fumadoras de cigarrillos, así como de la ingesta de cierto tipo de comidas, los pensamientos negativos, taquicardias, y sudoraciones constantes.

Del mismo modo, el estrés es emocional, altera los nervios y actúa directamente con el cerebro, por el exceso de secreción de la hormona Adrenalina que hace que no se produzcan anticuerpos o defensas alterando el sistema inmunológico de la persona, por lo que ésta se encuentra débil y puede padecer de alguna enfermedad.
Páez, comentó que muchas veces los médicos no determinan la causa y el problema exacto, puesto “que no hablan con los pacientes, realizan sólo una endoscopia, pero para precisar uno de los síndromes más comunes como el del intestino irritable, hay que tener el arte de comunicar”.
Las personas por lo general tienden a negar sus problemas, “es importante comunicarnos para ayudarlo a reconocer y a aceptar lo que les aqueja, tener conciencia de los trastornos”, declaró Páez. La Neurogastroenterología puede considerase una terapia que busca brindar una respuesta al paciente de sus dolencias determinando mediante la comunicación medico-paciente el diagnóstico y tratamiento adecuado, bien sea fármacos, o una modificación en los hábitos alimenticios.

1 comentario:

iris linares dijo...

Muy bueno este articulo a mi hija le diagnosticaron neurograstro, le daba vómitos, nervios, gases, y despùes de un examen de ecs, y sangre se llego a esa conclusion, como afecta la parte emocional en el cuerpo.